Su color, sabor y textura han hecho de las pasas un manjar culinario, el cual es utilizado como un ingrediente esencial de diferentes platos típicos chilenos (pastel de choclo, empanadas, etc.) y también, como un snack o acompañante de frutos secos para cóctel.

Las pasas se elaboran secando las uvas a través de diferentes mecanismos (exposición al sol o a través de hornos). Sus procesos de fabricación dependerán de cada cultura, sin embargo, el resultado siempre será el mismo. Una uva seca, pero con un sabor intenso y dulce.

Su calidad nutricional es enorme, ya que como se reduce el agua los nutrientes se concentran, permitiendo que al consumirlas las personas puedan disfrutan de su enorme carga vitamínica. Sin embargo, se recomienda consumirlas con moderación, principalmente por su alto contenido calórico.

Para entender mejor su composición analicemos 100% de pasas, el cual concentra 264 calorías, 66,5 Hidratos de carbono (g), 2,5 Proteínas (g), 5 Provitamina A (mcg), 40 Calcio (mg), 0,5 Niacina (mg), 36 Magnesio (mg), 6,5 Fibra (g), 2,7 Hierro (mg) y 630 Potasio (mg).

Sus características ricas en nutrientes hacen de este producto un ingrediente indispensable en diferentes culturas. Para su fabricación tradicionalmente se utilizaban variedades con pepas, sin embargo, gracias a los avances en materia genética, hoy es posible crear pasas sin pepas.

Entre las variedades de uvas más utilizadas para la elaboración de pasas, podemos dividirlas en dos categorías: Uvas rojas/moradas y uvas blancas.

En el caso de la primera opción encontramos diferentes tipos: Flame Seedless, (sin pepita), Autumn Royal (sin pepita), Crimson Seedless (sin pepita), Ruby Seedless (sin pepita), Napoleón, Cardinal, entre otros. En relación a las variedades de uvas blancas, encontramos Moscatel de Alejandría, Rosetti, Sultanina (sin pepita), entre otras.

Debido a diferentes factores, principalmente medioambientales, su elaboración en Chile ha ido disminuyendo en los últimos años.

De acuerdo con información del Portal Frutícola.com, en 2012 se exportaban más de 70.000 toneladas y existían alrededor de 70 exportadores de pasas, de los cuales 5 concentraban el 55% de las exportaciones. A partir del año 2015 los volúmenes exportados comenzaron a disminuir a alrededor de 62.000 toneladas, pero el número de exportadores superó la centena, y los 5 principales exportadores representaron el 41% del volumen total.

Una de las características distintivas en las pasas chilenas, radica en su tamaño pues son más grandes y se pueden consumir como un snack (denominadas pasas jumbo). Esta característica ha hecho que este producto nacional sea muy cotizado en otros mercados.

Monitoreo en su desarrollo

Los cambios climáticos, acompañados de la falta de agua en los viñedos, ha hecho indispensable contar con sensores que permitan medir el estado de las plantaciones. Sólo de esa manera, es posible conocer el desarrollo y crecimiento de la planta.

Rodrigo Berrocal, socio de Camponectado enfatiza que el valor distintivo de nuestras estaciones de monitoreo, es que están realizadas por profesionales chilenos, los cuales conocen la variedad climática de nuestro país. Además, nuestros sensores son muy sensibles, lo que permite ahorrar sustancialmente al optimizar la utilización de los recursos.

“Quienes deseen contratar las estaciones de Camponectado, podrán monitorear sus cultivos durante las 24 horas del día y desde cualquier lugar a través de internet. En el caso de los pozos, también contamos con estaciones de medición”.

En relación a los viñedos que fabrican pasas, Berrocal señala que “tenemos clientes que dedican gran parte de sus plantaciones de uvas a la elaboración de pasas y están felices con los resultados obtenidos gracias a nuestras estaciones de monitoreo, ya que ahorran dinero y no sobre exigen la extracción de agua”, sentenció el profesional.

Más información al correo contacto@camponectado.com.