La adecuada utilización de este componente indispensable para las plantas, favorece el crecimiento y calidad del cultivo, rentabilizando la producción y el trabajo en el campo.

El dióxido de carbono (CO2), es un gas incoloro vital para el crecimiento de las plantas, pues es el componente orgánico principal que utilizan para construir sus tejidos, además tiene un papel indispensable en el proceso de la fotosíntesis y por lo general, se encuentra en el aire en unos niveles de 300 a 400 partes por millón (PPM).

En el área agrícola, conocen muy bien su importancia y efectividad en el crecimiento de las plantas, pues aumenta la velocidad de fotosíntesis.

¿Cómo actúa el CO2 en las plantas?

El CO2 es tomado por las plantas a través del aire y el agua de sus raíces. Luego, utilizan energía luminosa para transformar estos componentes en azúcar y oxígeno. En caso de no existir una dosis adecuada, el ritmo de fotosíntesis disminuye.

De acuerdo al portal web especializada en agricultura, “Hortalizas.com”, dependiendo del tipo de cultivo, “Algunos productores enriquecen el aire en el invernadero a 1,000 ppm tanto en días soleados como nublados. Otros tratan de controlar el costo de enriquecimiento con CO2, utilizando una dosis de 450 a 550 ppm en días nublados y 900 ppm en días soleados”.

A través del mismo portal, se establece que cuando el clima es más soleado, se aconseja que el CO2 no supere 800 ppm, ya que si aumenta, podría estresar a la planta. Además, cuando en los invernaderos la humedad es alta, se aconseja reducir la concentración (CO2) para evitar que los estomas se cierren, lo que provocaría restringir el transporte de agua y calcio a través de las plantas.

En términos generales, se recomienda reducir la concentración de enriquecimiento con CO2 a 450-550 ppm, cuando la intensidad luminosa supera 750 W.

Paul Goecke A. M. Sc., Ingeniero Agrónomo, asesor en tecnologías de riego en GRP Consultores y Camponectado., frente a este tema, señala que “los sensores de dióxido de carbono de las estaciones de monitoreo de Camponectado, se aplican en invernaderos porque las plantas al realizar fotosíntesis, lo que hacen es captar ese CO2 atmosférico para convertirlo en hidratos de carbono, por lo tanto, para realizar fotosíntesis, es importante el CO2 atmosférico y producto de la misma fotosíntesis, las plantas eliminan oxígeno. Si los invernaderos no tienen una adecuada ventilación, disminuye el dióxido de carbono y aumenta la concentración de oxígeno, lo que podría inhibir el proceso de fotosíntesis, para eso es necesario monitorear las concentraciones ambientales de CO2, con el objetivo de saber cuándo ventilar los invernaderos.

“Si bien, no tiene mucho sentido medir el dióxido de carbono en otro tipo de huertos, como frutales u hortalizas al aire libre, porque las concentraciones de dióxido de carbono no se podrían manejar, ya que es la concentración atmosférica simplemente, además que al aire libre, el CO2 nunca será un factor limitante para la fotosíntesis, sí es altamente relevante hacerlo en invernaderos”, sentenció el experto.

Además, el profesional manifiesta que la ventilación de los invernaderos es un factor crítico, principalmente durante los meses de invierno, ya que puede existir un descenso de la temperatura, lo que es contraproducente pues la finalidad es mantenerla.

Para prevenir posibles daños en los cultivos de invernaderos, Goecke enfatiza la importancia de las estaciones de monitoreo de Camponectado, ya que al abrir las paredes del invernadero o la lucarna, junto con permitir la entrada de dióxido de carbono para favorecer la fotosíntesis, también se pierde calor, por lo que es importante tener todos los parámetros de medición sobre el estado del cultivo.

Quienes deseen profundizar y conocer más sobre las estaciones de monitoreo de Camponectado, y sus diferentes sensores de medición en los cultivos, pueden comunicarse a contacto@camponectado.com y un ejecutivo comercial le asesorará.