El sol es fuente de vida y energía, sin embargo, cuando su radiación es excesiva y no se toman las precauciones adecuadas, los cultivos pueden dañarse irremediablemente.

Por lo generar, el crecimiento de los cultivos está determinado por factores externos que afectan directamente a las plantas, pues si el calor es excesivo o escaso, su crecimiento se verá afectado.

La luz solar es utilizada en las plantas para producir carbohidratos a partir de dióxido de carbono y agua, lo que ayuda a que crezcan más fuertes y sanas. Sin embargo, cuando la luz no es suficiente, y las condiciones climáticas son adversas, su crecimiento y desarrollo se dificulta, es por ello que antes de plantar es importante conocer cuáles son las necesidades particulares que requerirá cada cultivo.

También, existen otros factores que tiene directa relación con el nivel de radiación de los cultivos, pues a mayor altura sobre el nivel del mar, las plantas quedarán expuestas a mayores longitudes del espectro de luz azul y ultravioleta.

Así lo ratifica Rodrigo Berrocal, socio y cofundador de Camponectado, quien enfatiza que para prevenir posibles problemas en el desarrollo de los cultivos, es importante conocer en tiempo real su estado a través de los sensores instalados en las estaciones de monitoreo.

“Con nuestros sensores de monitoreo, podemos medir entre otros factores, la temperatura, luminosidad y radiación UV de las plantas. Por lo tanto, sabemos el estado real del cultivo, lo que permite tomar las medidas preventivas para evitar pérdidas”, señaló Berrocal.

De acuerdo a información de la revista de investigación científica “Scielo”, “la radiación que llega a la Tierra, abarca una amplia gama del espectro electromagnético y aproximadamente el 40% de ella, es la que conocemos como luz o radiación visible”.

En esta misma publicación, se establece que si bien la radiación solar es la que ha hecho posible la vida en el planeta tierra, si es suministrada en altas intensidades o cuando la proporción de ondas cortas aumenta por sobre determinados límites, podría ser perjudicial, pues “altas intensidades de radiación y cambios en la composición espectral pueden afectar importantes procesos en los organismos, en particular en los vegetales que por no poder moverse sólo les queda adaptarse a tales cambios”.

Frente a este tema, Paul Goecke A. M. Sc., Ingeniero Agrónomo, asesor en tecnologías de riego en GRP Consultores y Camponectado, comenta que el desarrollo de los cultivos al aire libre como hortalizas y frutas, exige el monitoreo constante de parámetros ambientales, tales como horas de insolación, viento, intensidad de la radiación, humedad relativa y temperatura. Gracias a la medición a través de las estaciones de monitoreo de Camponectado, es posible determinar la cantidad de agua que es necesario aplicar a las plantaciones.

Además, Goecke comenta que en los cultivos a campo abierto (en especial los frutales), por lo general comprenden grandes extensiones de terreno, con diversas condiciones de suelo, altitud y exposición solar, las cuales influyen en la programación del riego. “La ubicación de las estaciones de monitoreo, sobre todo de los sensores de suelo, debe ser muy bien estudiada definiendo tanto su número como la distribución de las estaciones, de manera tal que se logre representar de forma diferenciada el comportamiento de las unidades de manejo existentes en cada huerto”.

De este modo, a través de las estaciones de monitoreo, es posible prevenir posibles daños causados a las plantaciones a causa de la radiación solar. Quienes deseen profundizar y conocer más sobre las estaciones de monitoreo de Camponectado, pueden comunicarse a contacto@camponectado.com y un ejecutivo comercial le asesorará.