Medir la efectividad de ambos sistemas de plantaciones agrícolas a través de estaciones de monitoreo, permite optimizar los recursos, generar productos más saludables y sustentables con el entorno.

Las plantaciones de alimentos han evolucionado a lo largo de la historia en conjunto con los seres humanos. Durante los últimos años, los cambios climáticos, y la alta demanda de productos agrícolas, han provocado que muchos agricultores busquen mecanismos que sean efectivos y rentables a la hora de plantar.

Básicamente existen dos métodos para generar plantaciones de productos agrícolas, uno es a campo abierto y el otro, a través de invernadero.

No resulta fácil medir cuál es mejor que otro, pues esto dependerá de varios factores medioambientales y también del tipo de producto agrícola que se quiera plantar. Además, en términos económicos, ambos sistemas dependiendo de la producción, podrían tener costos similares.

De acuerdo al portal especializado en Agronomía “Hortalizas.com”, aunque los sistemas de producción en invernadero son mucho más costosos que a campo abierto, es necesario considerar que estos últimos son más extensos y por tanto, los costos totales de capital y operación en ambos sistemas podrían ser parecidos.

De esta manera, existen diferentes parámetros a considerar para escoger cultivar al aire libre o a través de un invernadero, pues cada especie de cultivos requerirá de cuidados particulares.

Paul Goecke A. M. Sc., Ingeniero Agrónomo, asesor en tecnologías de riego en GRP Consultores y Beri Ltda., frente a este tema comenta que gracias a las estaciones de monitoreo de Camponectado, es posible saber el estado real de los cultivos, tanto en campo abierto, como en invernaderos.

Según el especialista, ambas opciones de cultivo requieren cuidados distintos, los cuales dependerán de las necesidades que tenga cada agricultor.

“La tolerancia a las bajas temperaturas de algunas especies cultivadas, impide su desarrollo durante los meses de invierno. Tradicionalmente estas especies son llamadas cultivos de verano. Sin embargo, se puede prolongar su época de cultivo a todo el año protegiendo las plantas bajo un invernadero. Estas especies comúnmente son tomates, pimentones, pepinos, zapallo italiano y diversas flores, como claveles, lillium, entre otras.”

Para poder comprender mejor, cuáles son los parámetros de medición que se deben considerar a la hora de cultivar a campo abierto o en invernadero, es necesario conocer la diferencia de ambos sistemas de cultivo.

El invernadero es una estructura de madera o metálica forrada con plástico translúcido, el cual permite que ingrese radiación solar la que posteriormente rebota en forma de onda (calor). La energía que entra al invernadero en forma de luz es retenida como calor. De esta manera, las plantas que crecen dentro del invernadero se mantienen a una mayor temperatura que en el exterior.

Sin embargo, los invernaderos también requieren ciertos manejos para evitar complicaciones en el cultivo, ya que según lo señalado por Goecke; “pese a la utilidad que prestan los invernaderos, éstos también exigen ciertos manejos para evitar complicaciones en el cultivo. El invernadero, al presentar paredes y techo dificulta la circulación del aire. Esto provoca, especialmente durante los días de verano, un gran aumento de la temperatura y la humedad relativa generando condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades fúngicas en el cultivo. Además, las plantas en el proceso de fotosíntesis fijan el dióxido de carbono atmosférico y liberan oxígeno. Si no se renueva la masa de aire contenida en el invernadero la concentración de dióxido de carbono puede bajar a niveles que limiten la fotosíntesis de las plantas, afectando de esta manera la producción de las mismas. Por estos dos motivos, es que la ventilación de los invernaderos es un manejo crítico en este tipo de cultivos.

Para regular la temperatura, humedad relativa y concentración de dióxido de carbono, en los invernaderos se realizan prácticas tales como abertura de lucarnas o levantar las faldas de las paredes. Sin embargo, la ventilación de los invernaderos provoca la disminución de la temperatura que se quiere conservar, por lo que estas prácticas deben hacerse de forma controlada, monitoreando los parámetros ambientales mencionados (T°, HR y CO2).

El uso de sensores que midan de forma continua los parámetros ambientales dentro de los invernaderos representa una herramienta muy útil en el desarrollo del cultivo. El monitoreo de estos parámetros puede ser utilizado para conocer el momento indicado para abrir o cerrar lucarnas y paredes optimizando la conservación de la temperatura dentro del invernadero y minimizando el riesgo de enfermedades fúngicas”, sentenció el profesional.

El riego, es otro factor importante a la hora de plantar en invernaderos, pues se deben utilizar sensores FDR, los cuales miden el contenido de humedad del suelo, permitiendo determinar la oportunidad de riego de forma exacta.

Para el manejo del riego dentro de invernaderos, la utilización de sensores de monitoreo presenta una gran utilidad. Los sensores FDR que miden el contenido de humedad en el suelo, pueden ser utilizados para determinar la oportunidad de riego de forma precisa.

Pero, ¿qué sucede con los cultivos a campo abierto?

Frente a este tema, Goecke, enfatizó que “el desarrollo de los cultivos al aire libre como hortalizas y frutales, también exige el monitoreo de parámetros ambientales. La medición de la velocidad del viento, las horas de insolación, la intensidad de la radiación, humedad relativa y temperatura son factores que permiten calcular la evapotranspiración de un cultivo (ET-0). Mediante la medición de ésta, es posible determinar la cantidad de agua que es necesario aplicar al cultivo. Pero una adecuada programación de riego define tanto la cantidad como la oportunidad del riego, vale decir cuándo y cuánto.

Para lograr una adecuada programación de riego se puede combinar la información de las estaciones meteorológicas (T°, HR, radiación, etc) con sensores de humedad en el suelo. La cantidad de agua perdida por el cultivo a través de la evapotranspiración será calculada por el modelo que utilice la información de la estación meteorológica, y por otro lado, los sensores de humedad instalados en el suelo, informarán sobre el movimiento del agua dentro del perfil del suelo. De esta manera, se puede aplicar la cantidad de agua que necesita el cultivo y saber si el agua se está ubicando en la porción del suelo donde las plantas son capaces de absorberla.

La dificultad que tiene la utilización de estos sistemas de monitoreo en cultivos al aire libre, a diferencia de lo que comúnmente pasa en los invernaderos, es la representatividad de las mediciones. Los cultivos al aire libre, en especial los frutales, pueden comprender grandes extensiones con diversas condiciones de suelo, exposición solar, y altitud. Estas condiciones influyen fuertemente en la programación del riego, ya sea porque vería la demanda hídrica del cultivo o porque varía la forma en que se mueve el agua en el suelo. Es por esto, que la ubicación de las estaciones de monitoreo, sobre todo de los sensores de suelo, debe ser muy bien estudiada, definiendo tanto su número como la distribución de las estaciones, de manera tal que se logre representar de forma diferenciada el comportamiento de las unidades de manejo existentes en cada huerto.

El uso de los sensores y sistemas de telemetría es aplicable a todo tipo de cultivo, bajo invernadero o al aire libre, pero implica la decisión de los agricultores de hacer un uso eficiente de los recursos productivos”, concluyó el experto.

Hugo Riveros, socio y fundador de Camponectado., comenta que de acuerdo a su experiencia, el mecanismo de cultivo dependerá de las necesidades que tiene cada agricultor, pues hay factores que inciden directamente en cómo, qué y cuándo plantar.

“En ambos casos (campo abierto e invernadero), se requiere trabajar con un monitoreo constante, ya que si bien en los invernaderos es posible plantar sin mediar el clima externo, pues las condiciones medioambientales son más protegidas y controladas, en el caso de plantaciones a campo abierto, también es posible controlar los cultivos, gracias a nuestras estaciones de monitoreo y automatización, lo que permitirá generar acciones en tiempo real y desde cualquier parte del mundo gracias a internet”.

Quienes deseen profundizar y conocer más sobre las estaciones de monitoreo de Camponectado, tanto para campo abierto, como para invernadero, pueden comunicarse a contacto@camponectado.com y un ejecutivo comercial le asesorará.